Se más creativo y destácate.

 

A veces las cosas no resultan como tu lo esperabas o deseabas, y eso está bien.

 

Hace poco salí por unos tragos con un par de buenos amigos míos, y como es costumbre, después de unos shots y muchas carcajadas, empezamos a hablar de temas más filosóficos, y terminamos argumentando sobre las expectativas y la ambición, especialmente sobre lo mucho que asemejan a un viaje en una montaña rusa. Cuando empecé a hacer lettering de manera consistente empecé a utilizar a Instagram como mi entrenador, éste me forzaba a trabajar todos los días, y compartir mis proyectos. Instagram es una grandiosa herramienta llena de increíbles artistas y creadores de contenido de todo el mundo, lo que lo convierte en una excelente fuente de inspiración, pero también permite que la competencia surja dentro de estas comunidades creativas, ya sea de manera consciente o no. Inevitablemente me percaté de la atención que recibía, poca o mucha, y me volví adicto a esa liberación de dopamina, ese instantáneo, fácil de conseguir, ataque de sensaciones que produce cada “me gusta”, comentario y/o nuevo seguidor.

 

Entre más me adentraba a este momento, más importantes se volvían los números, esto nubló mi visión sobre los demás y empecé a competir con todos los demás. Esto puede ser algo bueno, siempre y cuando sea un motivante para mejorar. Desafortunadamente (y de forma recurrente) sucumbo al lado oscuro, y es cuando empiezo a resentir a otros artistas por recibir más atención o por llegar a cierto momento de su carrera antes que yo. Es una lucha interna constante de poner las cosas en perspectiva, algo bastante difícil de hacer.

 

Y luego se pone peor.

 

Empiezo a dudar de mí, y ya no creo que soy suficientemente bueno, que mi trabajo no es bueno o incluso que no estoy siendo creativo, y es en ese momento cuando creo que debería empezar a hacer lo que los demás hacen, es decir, el asesino No. 1 de la creatividad: copiar.

 

No puedo repetir esto lo suficiente, no copies el trabajo de alguien más, o peor aún, no tomes lo que otro artista creó y lo pases como tuyo. 

 

Soy un ávido fan de la originalidad y nunca copio el trabajo de otros artistas, pero como todo en la vida, y más aún ahora con la presencia del Internet, las tendencias son el pan de cada día, están presentes en todo y hay de todas para todos los gustos; las tendencias son una excelente fuente de inspiración y ejemplificación de la versatilidad y originalidad del arte, pero también puede dañar a tu propio auto descubrimiento si empiezas a depender de ellas para crearte un nombre.

 

No te estanques en las tendencias, siempre busca la originalidad y la creatividad, aunque las primeras te proporcionan atención instantánea, es vacía y se va igual de rápido como llegó. Enfócate en ti mismo, en tu propio camino y esfuérzate por ser único, encuentra tu voz y carga a tu trabajo de ella. La fama y el reconocimiento llegarán a ti, quizá no justo ahora, quizá no mañana o quizá no durante los primeros cinco o diez años, pero cuando llegue se quedará, y entonces serás reconocido por todas la razones correctas. 

 

Toma provecho de las tendencias, pero hazlo de forma inteligente, pon un poco de ti, tu voz y tu perspectiva a ellas, y entonces continuarás creciendo como artista.