Lo feo mejora.

¿Recuerdas cuando eras niño y solías pintar, dibujar o colorear como te gustaba, dentro o fuera de las líneas, y toda la gente te decía que lo hacías perfecto? Yo también.  Así como

decía Chef Gusteau en Ratatouille “Todos pueden cocinar”, yo también creo que todos pueden crear arte. Cuando era niño, quizás cinco o seis años, me ponía a dibujar todos los días, pasaba horas y horas coloreando o dibujando o haciendo esculturas con plastilina, cosa que al día de hoy es de mis favoritas. No lo sabía en esa época pero ya era un artista, y me encanta mostrarle mis dibujos a mis papás porque siempre que los veían me decían que eran bonitos y que volviera a dibujar. Pero claro, esto era en ese entonces.

Yo sé que los dibujos de los niños no son obras de arte,

pero ese es el punto; en esa época no sabía lo que estaba haciendo ni buscaba algún propósito en específico, yo dibujaba porque me divertía y me hacía feliz. El problema fue que crecí.

Entre más dibujaba, se volvía más claro que era algo en lo

que yo era y podía ser muy bueno, entonces me presionaba muchísimo para mejorar, y no fue tanto una presión externa o parental, era más bien una necesidad intrínseca de querer complacer a mis papás. Debido a eso y a la aparición de nuevas responsabilidades, dejé de dibujar. Pasaron semanas, meses, años hasta que decidí retomarlo, pero como siempre pasa, lo deje tan rápido como empecé, y mucha de la razón fue mi propia expectativa y presión por producir algo igual de bueno como lo había hecho antes, y este fue mi error más grande, yo me detuve.

Siempre que empezaba un dibujo me detenía, o cometía un error y mi mente me decía “NO, ya para que, esta feo”. Y helo allí querido lector, la razón por la que escribí esta nota: lo feo mejora.

Deja de temerle a lo feo, porque ¿sabes qué? Si apenas empiezas seguramente será feo, y en realidad, es lo mejor para ti en estos momentos. Algo feo significa que hay mucho por aprender, significa que tu camino apenas comienza y que irás mejorando con cada paso que des; y no solo eso, también luchas contra tu propia mente que te dice que no lo hagas porque te saldrá “feo”. Acepta la fealdad de tu

trabajo actual y trabaja hacia hacerlo algo bello. Hace unas semanas estuve en un livestream donde dijeron algo muy importante:

“Si te avergüenza tu trabajo pasado, es una excelente señal”.