Crear no es competencia.

Soy el primogénito y primer nieto de mi familia, por lo que de niño era muy egoísta (como era de esperarse). Mi hermano nació unas semanas después de mi quinto cumpleaños, y ahí empezó oficialmente a documentarse mi egoísmo. Lo chistoso de esto era que yo no era, en el concepto literal de la palabra, egoísta con mi hermano, le dejaba jugar con mis juguetes y tomar todas mis cosas, claro siempre con condiciones; la cosa estaba en que no se trataba que yo no compartiera mis cosas, el problema era que yo no quería.

Este tipo de comportamiento es de esperarse de un primogénito, y peor a veces era fomentado, porque desafortunadamente así es como funcionamos como sociedad, queremos todo para nuestro propio beneficio, y es natural, somos especies que buscan la supervivencia y tener todas las herramientas y opciones para destacar, es por ello que hemos evolucionado tan rápidamente; a través de esta lógica no estamos siendo egoístas, sino más bien ambiciosos. Sin embargo es importante reconocer cuando la ambición se convierte en egoísmo, y fue eso lo que me persiguió durante mi carrera universitaria, y es el conflicto que día a día sigo luchando.

A pesar de ser una lucha constante, la epifanía me llego en un momento tan cotidiano como lo es hoy en día revisar tu feed de Facebook; pasando las noticias y memes un jueves por la mañana vi una imagen que decía: Making art is not a competition (Crear arte no es una competencia), y eso fue todo lo que necesité. A veces las epifanías no vienen de grandes lecturas, libros densos o pláticas largas; a veces, llegan en momentos instantáneos, como una estrella fugaz.

Crear arte no es una competencia, hay espacio para todos, todos los estilos, todas las ideas, y todos aquellos que deseen convertirse en artistas. Es claro que no tengo todos los trabajos, todas las peticiones, todas las "chambas", y ¡no podría tenerlas todas aunque quisiera! Hay un límite de cuánto trabajo es humanamente posible, así que ¿por qué no compartirlo? Hay talento en todas partes, muchos amigos, conocidos y otras personas tienen muchos tipos de talentos y habilidades, y se siente increíble cuando haces que más personas conozcan esos talentos, no sólo los tuyos. Acoge a todos esos artistas, ofréceles una mano o una oportunidad, la vida te lo pagará, créeme.